Justicia climática para África

Una nueva África es posible

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Declaración de organizaciones que trabajan por la justicia climática en África, frente al COVID-19

7 May 2020

La pandemia del COVID-19 quizás sea el evento mundial de mayor magnitud de las últimas décadas. La crisis resalta y exacerba las desigualdades que existen en el sistema socioeconómico neoliberal y patriarcal globalizado. Ya en muchos de nuestros países africanos los impactos cada vez mayores de las políticas de aislamiento están transformándose en profundas crisis sociales y económicas donde las y los más vulnerables son y serán quienes más sufren. Nuestros pueblos tienen que lidiar con un acceso limitado a la atención médica, la pérdida de empleos e ingresos, cortes de electricidad y agua, dificultades para pagar las cuentas, e incluso corren el riesgo de ser desalojados cuando ya no pueden pagar los alquileres. Una gran crisis alimentaria puede ser inminente en África, con mercados informales que se cierran y medios de sustento que se ven afectados.

En este momento de crisis, los movimientos y organizaciones de la sociedad civil de África y aliados abajo firmantes saludan a las trabajadoras/es del mundo, enfermeras/os, médicos y otras trabajadoras/es de la salud, en los mercados y supermercados, limpiadoras/es callejeros/as, recolectoras/es de residuos, trabajadoras/es domésticos/as y cuidadoras/es, transportistas, conductoras/es de camiones, trabajadoras/es del sector de la alimentación, campesinas/os, productoras/es de alimentos, a quienes nos proporcionan energía y a todas/os los/as que tienen que trabajar a diario para alimentar a sus familias, por el valiente trabajo y los sacrificios que están haciendo para mantener nuestras vidas mientras muchas/os de nosotros/as nos quedamos en casa, también haciendo nuestra parte para contener el virus.


 

Donde la crisis climática y la crisis del COVID-19 confluyen - África y el mundo deben forjar un nuevo camino

Desafortunadamente, la crisis climática no se detendrá mientras el mundo está centrado en lidiar con la crisis sanitaria del COVID-19. Ambas son crisis provocadas por el ser humano que se originan en la forma en que nuestros sistemas políticos y económicos tratan a la Tierra y sus pueblos, movidos por su afán de lucro. La crisis climática ya estaba devastando nuestro continente y muchos otros lugares del planeta cuando el mundo entero se vio inmerso en la pandemia sanitaria del COVID-19. África Austral todavía se está recuperando de los devastadores ciclones Idai y Kenneth que la azotaron el año pasado, y enfrenta impactos climáticos debilitantes como sequías, inundaciones, ascenso del nivel del mar, etc. El aumento de las temperaturas mundiales previsto para África presagia un colapso humano, social y ecológico.
 

Las empresas transnacionales (ETN) confabuladas con los gobiernos y otras elites africanas que operan con impunidad y sin tener reparo por los pueblos y el planeta, están entre las principales responsables de las actuales crisis energética, climática, alimentaria,de biodiversidad y ecológica. Sus actividades han afectado los medios de sustento de las comunidades locales acaparando tierras y recursos naturales,incluso a través de los mercados de carbono y otras falsas y perjudiciales soluciones y han contaminado nuestro aire, agua, suelos, cuerpos y comunidades.  La mayor parte de las ganancias que generan las transfieren a menudo ilícitamente al exterior, abriéndose paso hasta los numerosos paraísos fiscales que existen en todo el mundo. Sin embargo, a medida que el precio del petróleo cae a niveles inferiores a cero por primera vez en la historia, reafirmamos que el fin de la era del extractivismo que perjudica a los pueblos y el planeta está a la vista. Llegó la hora de decirles adiós a la explotación de combustibles fósiles sucios y la agricultura industrial dañina. 

La crisis actual ha provocado una caída transitoria de las emisiones de carbono y la contaminación debido a que algunas industrias han tenido que parar o han disminuido su operativa, pero esto se produce a costa del empleo y los medios de sustento del pueblo africano y otros que cuentan con pocas o ninguna red de protección. Esta no es la “transición justa” que hemos estado reclamando junto con nuestras compañeras/os del movimiento sindical. También vemos cómo muchos gobiernos están eliminando o flexibilizando las reglamentaciones y procedimientos ambientales con el fin de impulsar de forma desesperada las inversiones a corto plazo, lo que sin dudas tendrá como resultado una mayor degradación ambiental, al colapso de la biodiversidad y la profundización del ciclo de crisis. Sin embargo, la forma en que el aire se limpió en algunos lugares donde se tomaron medidas de aislamiento es una prueba notable de lo insustentable que es la economía “normal” y el desarrollo “normal”. El planeta prosperará si elegimos una trayectoria de desarrollo diferente, la juventud verá un cielo celeste por primera vez y millones de personas con asma respirarán con mayor facilidad, tal como ocurre ahora.
 

Los ajustes estructurales, las medidas de austeridad, el desmantelamiento del Estado y los servicios públicos, la privatización de los servicios esenciales y las deudas han garantizado que los Estados africanos sean los menos preparados para responder a tales crisis. Esto tiene sus orígenes en la historia colonial y poscolonial de África y nuestra relación con las instituciones financieras neoliberales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, que han promovido grandes préstamos con altas tasas de interés a cambio de condicionalidades de ajuste estructural.   No podemos permitir que estas mismas prácticas se repliquen en nuestra relación con el Nuevo Banco de Desarrollo o cualquier institución similar. Todas las condicionalidades referidas a apoyos solidarios y/o préstamos deben ser públicas como parte de una nueva democracia abierta.

No podemos volver a la situación anterior: ¿Qué tipo de África y mundo debería surgir de esta crisis?

La rápida respuesta de los gobiernos y otros protagonistas a la pandemia del COVID-19 también deja al descubierto el verdadero grado de inacción a nivel mundial para encarar con seriedad la crisis climática y otras crisis. El análisis es claro, lidiar con la crisis es fundamentalmente un asunto de voluntad política para liberar enormes sumas de recursos y cambiar las políticas para enfrentar la crisis y redirigir todos los esfuerzos para contenerla y resolverla.
 

No podemos volver a la situación anterior. Debemos concebir un mundo diferente, una África diferente, para que este momento pueda significar un punto de inflexión para nuestra región y el mundo. La pandemia del COVID-19 está demostrando que necesitamos las soluciones que nosotras/os, como grupos que trabajamos por la justicia climática en toda África, hemos venido proponiendo con urgencia. Esa es nuestra esperanza. Volver al sistema actual de funcionamiento no puede ser una opción. Necesitamos respuestas construidas sobre la base de nuevas formas de regionalismo y solidaridad para la recuperación y la transición que sean justas para todas/os, especialmente quienes viven en situación de pobreza y mayor vulnerabilidad. Nos comprometemos y convocamos a los movimientos y organizaciones de la sociedad civil de toda África y el mundo a que se nos sumen a la lucha por un mundo nuevo.

LLAMADO A LA ACCIÓN: Nuestras demandas para co-crear una nueva esperanza y la recuperación justa de África y el mundo

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Sostener los servicios esenciales, la alimentación y el agua y los sistemas de salud:

  • Proporcionar equipo de protección para todas las trabajadoras/es de la salud y trabajadoras/es esenciales en la primera línea, incluidas/s los/as recolectores de residuos, trabajadoras/es del sector alimentario, productoras/es de alimentos a pequeña escala y de subsistencia, etc.
     

  • Los sistemas sanitarios de toda África tienen que revisarse y renovarse por completo, para que proporcionen servicios de salud gratuitos y accesibles a toda la población africana como derecho humano. África debe fortalecer sus propias capacidades para desarrollar nuestras propias curas, producir medicamentos y equipos en nuestro continente para nuestros pueblos, en régimen de propiedad pública, no sometido a la codicia privada, según el principio de soberanía popular, para que no tengamos que importar todo desde el exterior.
     

  • Toda vacuna que se desarrolle para combatir el COVID-19 debe estar liberada de patentes y disponible para todos los pueblos del mundo de forma gratuita. El pueblo africano no debe ser usado como conejillo de indias para ensayar las vacunas nuevas que se propongan, y los análisis deben contar con aprobación transparente y realizarse de manera universal.
     

  • Todos los Estados africanos deben reconocer a las productoras/es campesinos/as, a pequeña escala y de subsistencia como un sector esencial en esta crisis. Todas las medidas de emergencia aplicadas deben guiarse por la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos (UNDROP).
     

  • Los Estados africanos deben comprometerse a priorizar las necesidades de las comunidades con estrés hídrico, inclusive proporcionándoles agua con camiones cisterna, ya que el acceso al agua es esencial para combatir este virus.
     

  • Imponer una moratoria a todos los desalojos y cortes de servicios públicos durante la pandemia, con prioridad para las familias en situación de pobreza y mayor vulnerabilidad.
     

  • El transporte público de bajas emisiones de carbono debe desarrollarse a nivel local y regional en toda África, para que no dependamos de vuelos y transportes privados costosos y contaminantes, tal como sucede actualmente.

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Reorganizar la economía, apoyar y redistribuir el trabajo de cuidados: 

  • Reconocer la injusticia que representa la división sexual del trabajo y presionar a favor de una redistribución y valoración del trabajo de cuidados para el sostenimiento de la vida, que es realizado actualmente en gran medida por las mujeres en sus hogares y también como trabajadoras del sector de la salud, donde son mayoría.
     

  • Apoyar las economías locales, especialmente los sistemas alimentarios locales para el consumo de alimentos locales.
     

  • Establecer una subvención de renta básica y/o universal para apoyar a las familias y los medios de sustento.

#JustíciaClimáticaParaÁfricaYA

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#VolvamosconJustíciaClimática

#CambiemosElSistemaNoElClima

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Parar todos los proyectos extractivos y de combustibles fósiles y salvaguardar los derechos humanos:

 

  • Todos los proyectos extractivos, de combustibles fósiles y de agricultura industrial (especialmente las tecnologías de modificación genética) deben suspenderse durante la crisis del COVID-19 y a posteridad, en todos los países africanos, cualquiera sea la sede de las grandes empresas que los llevan a cabo. También deben cesarse todos los subsidios públicos a la industria de combustibles fósiles y el complejo industrial militar.
     

  • A través de procesos conducidos democráticamente, tales proyectos extractivos deben someterse a revisión y a las comunidades afectadas por ellos proporcionárseles recursos, inclusive a las trabajadoras/es de esos sectores industriales, y se debe hacer que las empresas rehabiliten los ecosistemas dañados y contaminados.
     

  • Se debe respetar el derecho de las comunidades a expresar su consentimiento y a decir no a los proyectos perjudiciales, y se les debe dar una audiencia democrática. Los gobiernos no deben vulnerar las leyes y normas ambientales que garantizan la participación pública y otros derechos humanos.
     

  • Es muy importante que los Estados africanos les exijan rendición de cuentas a quienes ocupan lugares de poder, especialmente a la policía y el ejército, y que cesen de inmediato los abusos y la violencia creciente injustificados, durante esta pandemia y posteriormente. Deben establecerse órganos independientes de investigación y defensoras/es del pueblo para permitir que la ciudadanía se exprese libremente y con seguridad, sin violaciones de los derechos humanos. La violencia tiene que cesar.

Suspender las medidas de austeridad; parar la crisis de la deuda; aceptar ayudas financieras como subvenciones, NO como préstamos; reconocer la deuda climática

  • El financiamiento para responder al COVID-19 y para la recuperación en los países africanos debe aceptarse únicamente como subvenciones, NO como préstamos, y no debe conllevar ningún tipo de condicionalidades de ajuste estructural que sin dudas debilitaría adicionalmente los servicios sociales.
     

  • Las medidas de austeridad y de ajuste estructural deben suspenderse y revertirse, y debe darse asistencia a los derechos humanos, la salud, educación y medios de sustento de todo el pueblo africano y del mundo.
     

  • Toda deuda histórica impuesta por las instituciones financieras internacionales debe anularse con efecto inmediato. Estas deudas sólo debilitarán aún más a los gobiernos en su capacidad de respuesta al COVID-19.
     

  • Reconocimiento de la deuda climática y ecológica que el Norte Global le debe a África y al resto del Sur Global, y que la ayuda financiera a África se rija según este marco que no agrava la crisis de la deuda.
     

  • Los Estados africanos deben adoptar medidas enérgicas para destituir a los funcionarios/as corruptos/as y eliminar las redes de corrupción que politizan el apoyo a las familias vulnerables durante la pandemia, obstaculizando las respuestas y usando inmoralmente esta crisis para enriquecerse y/o obtener beneficios personales.

Apoye una recuperación justa

  • Los paquetes de recuperación deben brindar asistencia a quienes están en situación de mayor vulnerabilidad y pobreza en primer lugar, sin ningún tipo de rescate para las grandes empresas. Los rescates sólo deben destinarse a las trabajadoras/es afectados/as por la paralización. 
     

  • Se le debe imponer límites sustanciales y efectivos al poder empresarial irrestricto, y se deben reforzar las medidas de rendición de cuentas a las que tienen que someterse.
     

  • La recuperación que debemos construir ha de ser una transición justa e integral. Eso implica analizar las causas estructurales compartidas de, y las acciones frente a las crisis del COVID-19 y el clima, y cómo respondemos para fortalecer la resiliencia de la sociedad. El clima debe ser un eje central de cualquier iniciativa y esfuerzo de reconstrucción. 
     

  • Se requiere voluntad política para salir de esta pandemia con una economía y sociedad que sostenga y cuide a los pueblos y el planeta. Necesitamos una transición justa y una recuperación justa.

A medida que la crisis climática nos afecta, nos enfrentamos a una nueva crisis de salud, Covid-19, que trae consigo amenazas propias y otras que se multiplican en todo el mundo, pero especialmente en África. Algunos de nosotros que nos identificamos como movimientos sociales africanos y grupos de la sociedad civil aliados nos reunimos en las últimas semanas para reflexionar sobre los impactos y las implicaciones de las crisis sobre nosotros, y para construir juntos nuestro análisis y una llamada con un conjunto inicial de demandas. a nuestros gobiernos e instituciones africanas.

 

Ahora le pedimos que respalde esta declaración que se desarrolló como resultado de esta convergencia, que se presenta como una oportunidad para unir nuestras voces y fortalecer la defensa de la justicia climática durante estos tiempos difíciles.

 

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Endosantes Iniciales

  • Centre for Alternative Research and Studies (CARES), Mauritius

  • Centre for Natural Resources Governance (CNRG), Zimbabue

  • Amigos de la Tierra África

  • GRAIN África

  • GroundWork (Amigos de la Tierra Sudáfrica)

  • Health of Mother Earth Foundation

  • Justiça Ambiental (Amigos de la Tierra Mozambique)

  • Khelkom Fishers Association

  • La Via Campesina Africa

  • Lumiere Synergie pour le Developpement (LSD)

  • Peoples’ Dialogue

  • Rural Women’s Assembly

  • Movimiento Save Lamu, Kenia

  • South Durban Community Environmental Alliance (SDCEA)

  • Movimiento We Are The Solution

  • WoMin

  • Marcha Mundial de las Mujeres

Gracias a todas las organizaciones e individuos que lo apoyaron!

AMANDLA AWETHU!

Justicia Climática para África YA!

africaclimatejustice@gmail.com

2 Junio 2020


Créditos fotográficos:
Topo: LVC SEAf - GA
Destaques: Annie Spratt (@anniespratt)
Otros: Stock (fuentes abiertas)